Frecuentemente las personas solas, además de repetir patrones, tienen también expectativas poco realistas sobre la vida en pareja.

Las oportunidades están allí, son más evidentes de lo que puedes imaginar, sin embargo puedes sentir que no sabes lo que buscas y donde tienes que poner atención es lo que ya has encontrado para tu vida.

La soledad puede mostrarnos dos extremos totalmente negativos.  Con el primero sentimos baja autoestima, que no hay nadie allí afuera para nosotros, esto nos lleva a tomar decisiones equivocadas al momento de iniciar una relación, llevándonos a relacionarnos con personas con las que no tenemos nada o muy poco en común, iniciado una relación por compromiso o necesidad, lo más seguro es que una relación toxica toque nuestra puerta, afectando las emociones del individuo y su capacidad de análisis en cuanto al amor se trata.

En estos casos el primer asunto es amarse así mismo antes compartir la vida con alguien más. De lo contrario, la asimetría en la relación, terminara por agotar las reservas afectivas de quien todo lo da, y además de encontrarse sin amor propio, en algún momento tampoco se sentirá capaz de amar a otro. En este tipo de relación, la mediación esta mas vinculada a la percepción de necesidad, que a la elección libre, consiente y feliz.

Un segundo polo es en el que las expectativas sean tan elevadas y poco realistas que termine por ser intransigente e incluso déspota a la hora de mantener una relación. En este caso más allá de los aspectos físicos, o desde las virtudes idealizadas, las personas acaban por comparar a su pareja con un ideal poco probable.

Un ejerció interesante podría consistir en hacer una lista de los defectos que aceptarías en tu pareja, si bien es muy bueno tener una autoimagen bien calificada, tampoco se puede suponer que uno está libre de cualquier defecto, o peor aún justificarlos como si fueran cualidades, por ejemplo cuando se confunde el trabajar con esmero con abandonar la vida familiar por el trabajo, el alcanzar metas académicas con abandonar la vida social, el ser independiente con pretenderse autosuficiente.

Con una actitud realista frente a la humanidad propia y ajena, se puede construir una imagen más aproximada a la verdad y entonces notar cuando la encuentres.